El salto de "entiendo qubits" a "escribo algoritmos cuánticos que corren en hardware" es el que separa a un curioso de un desarrollador. Este laboratorio implementa Deutsch–Jozsa, Bernstein–Vazirani, Grover y la transformada cuántica de Fourier en Qiskit, los ejecuta en QPUs reales con Qiskit Runtime, y obliga al alumno a medir el ruido y a comparar contra el método clásico sin exagerar el resultado. El entregable es un repositorio público que resiste revisión técnica.
Seis semanas de código con la dosis exacta de matemática: producto tensorial, matrices unitarias y estados de varios qubits en NumPy, solo lo necesario para que el circuito deje de ser magia. A partir de ahí se implementa la familia de algoritmos que explica de dónde viene la ventaja —interferencia que cancela respuestas incorrectas, no "probar todo a la vez"—: Deutsch–Jozsa y Bernstein–Vazirani como demostración limpia, Grover con oráculo y difusor construidos por el alumno para un problema propio, y QFT con estimación de fase como el corazón de Shor y del pricing cuántico. La parte que casi nadie enseña bien viene después: transpilación y por qué el circuito cambia al aterrizar en un chip, tiempos T1/T2, tasas de error de dos qubits, mitigación de lectura con Qiskit Runtime, y la comparación de tres mundos —simulador ideal, simulador con ruido y QPU real— sobre el mismo problema. El curso cierra con un ejercicio de disciplina intelectual: cuantificar dónde el algoritmo clásico sigue ganando y defender esa conclusión.
Quantum Algorithms Lab: de Grover a hardware real — te enviamos el brochure y un asesor te contacta.